«Echando mano de mi perfecto dominio del inglés, me callé.» Robert Benchley (1889 - 1945).
Después de haber pasado años arrojando libros, manuales y documentos contra la pared mientras exigía la cabeza del traductor, tuve la oportunidad de pasar a formar parte del gremio. Lo único que me consuela ahora es la certeza de que alguien estará arrojando libros, manuales y documentos contra la pared exigiendo mi cabeza.
Algunos ejemplos de mi trabajo como traductor.
He reunido algunos gazapos jocosos de traducción.