Germán Ponte Mateo 
  compositor musical / escritor / traductor 
principal > músico > masterizar > ejemplo
músico
composición
producción
masterizar
ejemplo
space weirdo
escritor
traductor
currículo
enlaces

contacto

masterizar: un ejemplo


Forma de onda

A continuación les invito a que se descarguen dos archivos de sonido. Ambos reproducen el mismo fragmento musical, pero uno de ellos ha sido masterizado y el otro no1.

Lo primero que notarán es que el fragmento procesado suena más fuerte. El efecto «rosca» (ER) se ha conseguido. Nuestros clientes sonreirán satisfechos.

Lamentablemente, el ER despista un poco al oído. Al escuchar un fragmento más alto, nos da la sensación de que todo suena mejor, que se oye más claro, cuando la simple realidad es que se oye más fuerte (la percepción psicoacústica de las frecuencias cambia con el volumen, pero no vamos a entrar en eso).

Por ello les propongo que se descarguen otro archivo.

Es el mismo fragmento, pero en esta ocasión ha sido masterizado eludiendo el proceso final de limitación (principal responsable del ER). Se sigue oyendo un poquito más fuerte que el no procesado, pero ahora podrán apreciar las diferencias de sonido con respecto a la mezcla original de forma más evidente y podrán valorar cuán útil resulta la masterización.


ojo con la radio

Una de los principales responsables de la locura malsana por el volumen extremo es el argumento de que «en la radio tiene que sonar de muerte». Aprovecho la ocasión para extender mi explicación a la televisión; recuerdo que durante una campaña, el cliente final pedía que el anuncio entrase con un brutal golpe de sonido para captar la atención de los espectadores. El cliente visualizaba sin duda una escena con toda la familia cenando frente al televisor, al que se mira de vez en cuando pero no se le presta mucha atención. Cuando entrase el anuncio, el golpe bestial de sonido haría que todos los tenedores se congelasen a mitad de camino entre el plato y las bocas, y que todas las cabezas se girasen al unísono para contemplar el origen de tal intensidad sonora.

Esta idea no es del todo exacta. Hay una explicación técnica y otra psicológica. La psicológica se basa en el hecho demostrado de que tan sólo hay dos eventos de sonido que consiguen que el televidente distraído se concentre en la pantalla; uno es el sonido de nieve (el ruido que se produce cuando la televisión no está sintonizada); el otro es el silencio. Es decir, sonidos que invitan a pensar que la televisión se ha estropeado. En caso contrario, el televidente está perfectamente educado y aleccionado para que en la televisión suene cualquier cosa.2

La razón técnica es que las radios y las televisiones procesan el sonido antes de que se emita, consiguiendo comprimirlo de tal manera que todo suene muy alto y casi igual. Si nosotros entregamos un sonido previamente forzado, el resultado no será una mayor presión sonora, sino simplemente la distorsión del original por acumulación de procesamiento. Toda la música que hemos compuesto, grabado y mezclado cuidadosamente se irá a la porra.

Por ello los expertos recomiendan entregar a las emisoras mezclas especiales para radio, que contengan todos los procesos que artistas, productores y compañías consideren artísticamente necesarios para obtener el «sonido» deseado, pero que no contengan procesos de limitación digital extrema para conseguir una buena «rosca».



        1. Los puristas notarán que se trata de archivos MP3, un formato comprimido en el que se ha perdido información con respecto al original. Cierto, he preferido que el tamaño de las descargas fuera manejable. A pesar de la degradación, sin embargo, se aprecia el efecto que se pretende conseguir con la demostración.
        2. Miento. Es posible que un padre de familia viendo la televisión a las cinco de la tarde en compañía de sus hijos se sintiese atraído por el sonido del televisor si escuchase de repente un estallido de jadeos sexuales y ruidos de succión húmeda, pero no invito a ningún publicista a intentar esa treta.

Descargas en MP3, estéreo, 44,1 kHz, 16 bit, compresión VBR. Todos los derechos reservados.

Copyright © 2005-11, Germán Ponte Mateo.